El tricampeón mundial ha sido siempre crítico con El Kaiser y achaca su mejora al nuevo W03
Tras 3 años de ausencia en la Fórmula 1, Michael Schumacher regresó a la máxima competición con la expectativa de continuar con su exitoso palmarés de la mano de Mercedes GP. Niki Lauda, ex piloto de Fórmula 1, cree que el motivo por el que el ex de Ferrari ha vuelto a encontrar el ritmo adecuado se debe a la fisonomía favorable del nuevo W03 a su agresiva forma de pilotar.

Después de cosechar dos complicados años en los que el rendimiento del heptacampeón mundial resultó ser bastante inferior al de su compañero de equipo Nico Rosberg, Michael Schumacher se ha mostrado más consistente que el joven alemán en las dos primeras carreras de la presente temporada 2012.

Niki Lauda, tricampeón mundial de Fórmula 1 y analista en la cadena alemana RTL, ha argumentado que la mejora de rendimiento protagonizada por Michael Schumacher en el arranque de la temporada 2012 respecto a los dos últimos años se debe al buen rendimiento del nuevo W03, al que ha calificado como 'el primer coche moderno de la era Mercedes' y sus características favorables al estilo de pilotaje del heptacampeón alemán.

"En su vuelta a la Fórmula 1, Schumacher ha tenido que pelearse con el coche constantemente. Simplemente no se adaptaba a él a la perfección. Sin embargo, el monoplaza de este año puede pilotarlo a su manera. Además, al ser un bólido rápido puede exprimirlo al máximo", ha manifestado Niki Lauda a 'Auto Motor und Sport'.

En los dos Grandes Premios disputados del mundial 2012, Schumacher ha finalizado por delante de Rosberg en todas sesiones de clasificación. Sin embargo, en carrera ambos pilotos están empatados actualmente, ya que el heptacampeón abandonó en el GP de Australia y finalizó delante de su compañero en el pasado GP de Malasia.

Ante el salto de calidad mostrado por Schumacher en su lucha contra Nico Rosberg, Lauda ha manifestado que en las dos últimas temporadas el ex piloto de Ferrari no asumió su derrota interna en favor del joven piloto alemán e intentó por todos los medios darle la vuelta a una situación irreversible.

"No quiso aceptar que Nico era más rápido que él y por ello luchó por tener el poder interno del equipo. Intentó abordar el asunto e ir siempre al límite. Eso le hizo todavía más lento sobre la pista", ha explicado Lauda.
Por Miguel Carricas