Los manifestantes que pedían la cancelación del evento, previsto para este mes en Manama
La policía de Bahréin ha disparado gas lacrimógeno y arrestado varios manifestantes en dos localidades de la región de Shia durante las protestas contra la carrera de Fórmula 1 en el país, según los propios activistas.

Docenas de jóvenes manifestantes se concentraron el domingo en Abu Saiba, al oeste de la capital -Manama- y en Tubli, al sur, tal y como habían acordado los integrantes de la 'Coalición de Jóvenes de la Revolución del 14 de Febrero' a través de redes sociales en Internet.

Según informa Al-Jazeera, los activistas han ido intensificando paulatinamente su campaña para obligar al órgano de gobierno de la F1 a cancelar la prueba de Bahréin, que en teoría se debería celebrar entre el 20 y el 22 de abril en el circuito de Shakir, al suroeste de Manama.

La carrera ya fue cancelada el pasado año debido a la ola de protestas en demanda de reformas democráticas, las cuales habrían desafiado el poder de la dinastía Al-Khalifa, que rige los designios del emirato árabe.

"Rechazamos acoger una carrera deportiva que menosprecia los sacrificios de nuestros niños e ignora nuestro sufrimiento y heridas", rezaba un comunicado leído por un joven en un vídeo colgado en Internet. "No manchéis la reputación de un deporte de motor respetado con la sangre de las víctimas de Bahréin", añadía.

Además, en la red Twitter se ha lanzado toda una campaña contra la vuelta del Gran Premio de Bahréin. "Detente, mi sangre está fluyendo" y "Carrera sobre sangre" fueros los dos lemas utilizados por los activistas, mientras que tags como 'BloodyF1' y 'NoF1' también generaron multitud de tweets.

Por su parte, el jefe ejecutivo de la F1, Bernie Ecclestone, ha insistido en que el recrudecimiento de la violencia no afectará a la carrera de este año. Según una investigación independiente, 35 personas murieron durante las revueltas que tuvieron lugar en Bahréin entre mediados de febrero y marzo de 2011.
Por Dani Pérez Corona