MADRID, 4 Abr. (Portaltic/EP) -

Facebook continúa siendo un objetivo muy extendido entre los ciberdelincuentes. En las últimas semanas se ha detectado en la red social un incremento del uso de cuentas falsas, secuestradas o robadas con el objetivo de estafar al resto de los usuarios. Se recomienda a los internautas extremar las precauciones y seguir una serie de pasos para minimizar el impacto de esta práctica.

El éxito de Facebook es un reclamo para los cibercriminales. Además, las características sociales del servicio permiten crear un sin fin de estafas, amenazas y engaños que tienen como objetivo aprovecharse de los usuarios. En los últimos días se han descubierto nuevas acciones de este tipo, como por ejemplo una campaña a través del sistema de publicidad de la red social que prometía información para conseguir dinero de Pinterest.

Una práctica que parece estar en auge en la red social es la de utilizar cuentas falsas, robadas o secuestradas para estafar a los usuarios. Kaspersky Lab ha alertado sobre un incremento del uso de cuentas de Facebook de este tipo. La compañía ha explicado que esta práctica es algo tan común que existen compañías que crean cuentas falsas para luego venderlas a otros ciberdelincuentes. Cuantos más amigos tienen estas cuentas, más caras son, porque pueden usarse para atacar a más usuarios.

Según Kaspersky, en las últimas semanas ha despuntado una nueva ciberestafa que está circulando en la red y que consiste en que los ciberdelincuentes, usando las cuentas robadas o secuestradas, envían mensajes personales a los amigos o contactos simulando tener un problema.

Por ejemplo, los ciberdelincuentes escriben asegurando que el supuesto usuarios está atrapado en un aeropuerto y por ello pide dinero para comprarse un billete de vuelta a casa. Otro argumento para esta estafa es solicitar ayuda a los contactos asegurando que el acceso a la banca online propia no está disponible y se necesita dinero para afrontar algún pago urgente.

Aunque muchos usuarios desconfiarían de un mensaje de esta naturaleza aunque procediese de un contacto, en Suecia se ha producido una estafa de este tipo de grandes proporciones afectando a la banca online, donde se robaron más de 135.500 euros. Los atacantes utilizaron un troyano que enviaron a las víctimas y, una vez instalado, les permitía acceder a sus ordenadores y operar en sus servicios.

Según Kaspersky, el éxito de este tipo de fraude reside en el hecho de que hay una gran cantidad de información personal publicada en Facebook y los ciberdelincuentes pueden recopilar mucha información sobre una persona en particular.

CONSEJOS DE SEGURIDAD

Para intentar evitar que las cuentas de los usuarios sean secuestradas o robadas y que los contactos caigan en este tipo de estafas, Kaspersky ha publicado algunos consejos prácticos. El objetivo es facilitar a los usuarios una serie de premisas que ayudarán a tener una experiencia más segura en la Red.

La compañía de seguridad ha explicado que lo primero es asegurarse de que la persona con la que se habla es realmente dicha persona. En caso de duda, la compañía de seguridad ha recomendado a los usuarios que llamen al contacto telefónicamente para verificar su identidad o que se pongan en contacto con otros contactos para verificar el paradero de dicha persona.

El segundo consejo es salvaguardar a toda costa la información de cuentas bancarias por Internet. En este sentido, los usuarios deben buscar vías alternativas para hacer llegar su información bancaria a los contactos. Los más seguro es llamar por teléfono para dar los datos o escribirlos en algún soporte, siempre que sea posible, fuera de Internet.

Otro consejo útil, para este tipo de amenazas y para la actividad online en general, es no aceptar solicitudes de amistad de desconocidos. Detrás de estas cuentas puede esconderse cualquiera y los usuarios deben conocer a la otra parte antes de admitir su solicitud y exponer parte de sus datos.

En último lugar, Kaspersky destaca el tratamiento de las contraseñas como una herramienta de seguridad imprescindible para los usuarios. En este sentido, cambiar con frecuencia las palabras clave de la contraseña es fundamenta. Además, la recomendación general es no utilizar la clave de Facebook en otros servicios, de forma que en caso de robo no queden expuestas otras cuentas.