Ferrer será el número 1 en la eliminatoria que este fin de semana se juega en Marina d’Or

Àlex Corretja afronta su segunda eliminatoria como capitán de Copa Davis con optimismo pero con respeto. “Somos favoritos porque jugamos en casa, pero vamos a ir con mucho respeto y la máxima humildad” ha valorado el técnico en la presentación oficial de los equipos celebrada este martes enMarina d’Or, donde desde el viernes hasta el domingo se disputará la eliminatoria de cuartos de final, en una pista montada en la urbanización cercana a Oropesa de Mar (Castellón) y con una capacidad de 12.000 espectadores.Las previsiones del tiempo inestable que se espera estos días pueden afectar el desarrollo de los partidos, especialmente, el primer día que se disputen los encuentros de individuales. “Nos encantaría que no lloviera, pero eso no lo podemos controlar nosotros” ha dicho Corretja.
LA DECISIÓN DE FERRER

España, actual campeona del torneo, contará en esta ocasión de nuevo con David Ferrer que, tras ganar la ensaladera en Sevilla el año pasado, había anunciado su decisión de no jugar en el equipo para preparar su temporada. La posibilidad de disputar los partidos en tierra y cerca de su domicilio finalmente le han hecho aceptar la convocatoria de Corretja.El tenista alicantino, número 5 mundial, que hace un par de días cumplió los 30 años, será el número 1 del equipo formado, además, por Nicolás Almagro (12º), Marcel Granollers (26º) y Marc López, que ya estuvieron en la primera eliminatoria ante Kazajistán en Oviedo.“No será nada fácil. Es verdad que jugamos en casa y eso nos hace favoritos. Pero eso hay que demostrarlo en la pista. Van a ser partidos duros. Jurgen Melzer es un gran jugador, que me ha ganado en tierra y a Nico Almagro también. En dobles, por ejemplo, están entre los mejores del mundo” ha advertido Ferrer.Los austriacos jugarán con Jurgen Melzer (21), Andreas Haider-Maurer (139) y los doblistasAlexander Peya y Oliver Marach. España y Austria se han enfrentado en cuatro ocasiones anteriormente y los visitantes dominan esos enfrentamientos por 3-1, aunque el último choque se remonta a 1995, cuando el equipo español cayó en Viena.