El australiano Casey Stoner (Honda RC 212 V), vigente campeón del mundo, vuelve a estar en el “punto de mira” de todos sus rivales cuando quedan cuatro jornadas para que comience la edición 2012 de MotoGP.
Ni su reciente paternidad ni absolutamente nada ha torcido la racha de prestaciones y eficacia del doble campeón mundial, que ha protagonizado una pretemporada casi perfecta sobre su nueva Honda RC 213 V de 1.000 c.c.
Stoner ha sabido exprimir al máximo el potencial de su moto y también sus cualidades físicas para ser el más rápido en cuantos entrenamientos ha protagonizado y en ocasiones, como en la última cita de Jerez de la Frontera, al más puro estilo del anterior campeón del mundo australiano Mick Doohan.
Su compatriota esperaba hasta el último momento para salir a pista, batir a sus rivales y regresar a su taller sin esperar la conclusión de los entrenamientos.
Una solvencia y superioridad que, en ocasiones, ha debido dejar preocupados a sus rivales, si bien es cierto que estos han demostrado estar mucho más cerca de él que la pasada temporada.
El español Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1), campeón del mundo en 2010, se ha visto beneficiado con el cambio de cilindrada, puesto que con la llegada de los motores de 1.000 c.c. se encuentra un paso más cerca de su rival y el equilibrio, junto al también español Dani Pedrosa, el segundo de los pilotos oficiales de Honda, parece mucho mayor que en 2011.
Ellos serán los grandes protagonistas de la temporada que se inaugura bajo los focos de Losail, aunque en ese grupo también debieran estar tanto el estadounidense Ben Spies, el segundo de los pilotos oficiales de Yamaha, como los representantes de Ducati.
El siempre carismático italiano Valentino Rossi y el americano Nicky Hayden tendrán no obstante un arduo trabajo de evolución con la nueva Desmosedici GP12, demasiado nueva, que les puede condicionar en la primera mitad de la temporada.
Las diferencias entre Rossi y sus rivales de cabeza del campeonato parecen haberse reducido algo, pero por lo visto en los últimos entrenamientos de Jerez de la Frontera todavía hay un salto importante para estar con ellos.
Los errores que el italiano reconoció se produjeron en Sepang, con ocasión de los anteriores entrenamientos, no pueden volver a suceder, so pena de mermar su rendimiento inicial en el campeonato.
El de Catar es un circuito que históricamente se le ha dado bastante bien a Rossi, aunque todo parece indicar que esta vez no llegará en las mejores condiciones y el “plus” que habitualmente pone él, puede ser determinante para que consiga un buen resultado a las primeras de cambio.
También entre las máquinas de MotoGP, pueden destacar los representantes de las escuderías satélite de Honda, Yamaha y Ducati.
El primero de ellos y el más destacado durante la pretemporada, podría ser el español Álvaro Bautista, quien no guarda muy buenos recuerdos de su última visita a Losail, el pasado año, cuando se fracturó el fémur, pero que ha protagonizado muy buenos entrenamientos y un ritmo de carrera que le permite ser bastante optimista.
En el caso del alemán Stefan Bradl (Honda RC 213 V) le toca aprender casi de todo en una categoría a la que llega tras proclamarse campeón del mundo de Moto2, mientras el italiano Andrea Dovizioso (Yamaha YZR M 1), el británico Cal Crutchlow (Yamaha YZR M1), el checo Karel Abraham (Ducati Desmosedici) y el español Héctor Barberá (Ducati Desmosedici) cuentan con experiencia suficiente como para destacar en más de una ocasión.
Más difícil lo tendrán los nuevos pilotos de la categoría CRT (Claiming Rules Team), que inicialmente parten con una gran desventaja técnica que podría irse igualando a lo largo de la temporada, pero que por ahora sólo ha permitido al francés Randy de Puniet acercarse algo, tímidamente, a los registros de MotoGP.
Al resto les queda mucho trabajo y preparación por delante.