Después de haber tenido sus más y sus menos en el terreno sentimental, Lara Álvarez y Sergio Ramos por fin han encontrado la estabilidad emocional. Prueba de ello es el viaje relámpago de dos días que ha realizado el jugador hasta Doha, en Qatar, donde este domingo se celebra el inicio del Mundial de MotoGP y en el que se estrena su novia como parte del equipo de Telecinco encargado de retransmitir el evento.Un mensaje enviado a través del Twitter del madridista, en el que aseguraba que no iba a jugar con sus compañeros ante el Valencia este domingo por acumulación de tarjetas, hizo saltar las alarmas de un posible viaje a Qatar, que finalmente se confirmó gracias a una fotografía que publicó en su perfil Jesús Calleja, que se había encontrado por casualidad con Ramos en el aeropuerto de Doha.“No sé si fue buena idea colgar en Twitter la foto aunque lo hicimos ambos con naturalidad”, escribió el montañista de Cuatro, que iba de camino a la India. Las cámaras de Telecinco también captaron al futbolista en los boxes durante los entrenamientos que han tenido lugar estos días. De hecho, Pep Vila, responsable de la logística del Mundial, se encargó de mostrar al jugador el circuito mientras Álvarez estaba ocupada trabajando. En este recorrido, Ramos, que es muy conocido entre los qataríes, se encontró con el hijo del Emir, Sheik Khalid, propietario de uno de los clubes de fútbol de Doha, que incluso le dio una vuelta en un McLaren MP4- 12 Sport, según ha publicado el diario Marca.Después de una horas en Qatar, y tras haber estado acompañando a Lara Álvarez en algunas retransmisiones, Ramos se volvió a Madrid, para preparar su próximo partido frente al Atlético de Madrid el próximo miércoles 10 de abril.