• El Real Madrid no superó la prueba de Vitoria y ya está a dos victorias del Barça.
  • Llull pudo cambiar el signo del partido por dos veces en los segundos finales
  • José Ignacio Huguet 10/04/2012 02:00
    Jornada redonda para el FC Barcelona Regal, que se ha colocado en una magnífica posición para amarrar la primera posición final de la fase regular de la Liga Endesa.
    A la victoria lograda el domingo por los azulgrana en la pista del CAI Zaragoza (49-68) se unió ayer la derrota de su inmediato perseguidor en la tabla, el Real Madrid, a manos del Caja Laboral (67-66), que pudo celebrar con un triunfo el brillante estreno del remozado Buesa Arena.
    A falta de seis jornadas de fase regular, el Barça aventaja ahora en dos triunfos al Real Madrid y parece difícil que pueda perder en esta recta final la primera posición de la clasificación, que le garantizaría la ventaja de campo en todo el playoff.
    Todo podía haber cambiado si Sergio Llull hubiera culminado su buen partido con una canasta en cualquiera de las dos opciones de que dispuso en los ompases finales de partido.
    Tras unos últimos cien segundos en los que ningún equipo pudo cambiar el 67-66 que figuraba en el electrónico, el base del equipo blanco asumió la responsabilidad y se jugó la última posesión de su equipo con la victoria en juego.
    Su entrada fue buena, pero su tiro a tablero fue repelido por el aro antes de que la defensa del Caja Laboral barriera el balón hacia la línea de banda. El Real Madrid disponía de una nueva oportunidad, pero ocho décimas parecían muy poco tiempo para buscar una canasta ganadora.
    En realidad era tiempo suficiente, pues la jugada diseñada por Pablo Laso en su pizarra salió casi a la perfección. El pase bombeado hacia canasta encontró a Llull y sólo la falta de acierto del base blanco, que volvió a encontrarse con el aro, impidieron que el Real Madrid se llevase la victoria.
    Hasta ahí se había visto un encuentro dominado casi siempre por el Caja Laboral. Los vascos salieron mucho más centrados y de la mano de unos inspirados Nocioni y Lampe pronto abrió unas primeras diferencias (11-3, 14-7).
    El Real Madrid, que no pudo contar con Jaycee Carroll por culpa de una pancreatitis aguda, fue haciendo la goma a partir de entonces, pero su escasa fluidez en ataque le impidió concretar ninguno de sus intentos de remontada.
    Al descanso los blancos cedían por 8 puntos y se habían quedado en unos paupérrimos 26 puntos (34-26), una cifra muy alejada de sus registros habituales.
    Las cosas cambiaron en el tercer cuarto, en el que el Madrid equilibró el duelo con un parcial de 14-24 que incluso le dio algunas ventajas. En una recta final muy igualada, la última llegó a 2:04 de la conclusión con un triple de Singler (65-66).
    Pero Nocioni respondió en la siguiente jugada y Llull no atinó al final, para regocijo del Caja Laboral... y del Barça Regal.