Canales vuelve a una convocatoria ante el Rayo y es la cara alegre de un Valencia que convence a sus aficionados



Después de muchas jornadas de Liga, el Valencia ya no es tercero. Es cuarto. Le ha adelantado el Málaga que ganó con facilidad al Racing de Santander el pasado lunes. Los de Emery han dilapidado en solo unas jornadas de Liga la mucha ventaja que tenían en puntos respecto de sus perseguidores. A ocho puntos llegó tener al cuarto clasificado, ahora, el quinto está a solo uno. Y es el Levante. Pero la gente está feliz. Bueno, feliz… quizás ´feliz´ sea mucho decir porque la felicidad del valencianista en términos futbolísticos cotiza muy alto desde que se fue un tal Rafa Benítez, así que lo que sí se puede decir abiertamente es que el valencianismo está satisfecho y hasta orgulloso de su equipo. Y eso, con la que estaba cayendo, no es poco.

Está orgulloso primero porque ve al equipo en semifinales de la Euroliga y por lo tanto tiene en la mano la posibilidad de ganar un título, y segundo y fundamentalmente, por el partido que hizo el pasado domingo en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid de Mourinho. El Valencia empató a cero, sumó un punto que no le sirvió para mantener el tercer puesto que es el objetivo mínimo en la Liga —dicho por el presidente Manuel Llorente a principio de temporada—, pero sus feligreses son felices porque el equipo compitió y plantó cara. Por primera vez en mucho tiempo, compitió en el Santiago Bernabéu y puso el corazón en un puño a los 80.000 aficionados del Madrid que había en el estadio blanco. Pudo ganar, pudo perder y terminó empatando, que casi fue lo de menos, —o no—, pero en cualquier caso, sembró el pánico entre los merengues, y eso, digamos que esa es otra forma de ver el tercer puesto. Por no decir que es la primera vez que el valencianista encuentra algo de atractivo en eso de ser tercero. En pocas palabras, se puede ser tercero si por el camino siembras el pánico en el Bernabéu y el Camp Nou. Lo de ganar es otra cosa que depende de muchos factores, entre ellos el arbitraje. Lo dijo Pedro Cortés en el SUPERMURCIELAGO —de Levante TV y la 97.7 Radio—, «a ver si un día en vez de cazar una liebre, cazamos un elefante». Pues faltó poco.

Atila el Huno
Pero además de ser una manera diferente de saborear el tercer puesto, a nadie se le escapa que la alegría que viven las gentes blanquinegras estos días, —y que por lo tanto contribuye a mitigar la pérdida del tercer puesto— tiene también mucho que ver con robarle dos puntos al Real Madrid de Mourinho, y de alguna manera, ser protagonista es esta Liga. O complicarle la vida en la Liga al Madrid, porque lo de dejarle el título al Barcelona en bandeja es de otra época, de cuando el Valencia no competía con ninguno de los dos, ahora, lo que mola, es cambiarle la cara a Mourinho, un tipo que va sembrando simpatías por donde pasa, como Atila el Rey de los Hunos.
Pero por mucho que las sensaciones de la semana, el día o el momento sean satisfactorios y estén llenas de contenido, lo cierto es que el fútbol sigue siendo una rabiosa actualidad más allá de las acciones y los balances, y que lo que hoy es rosa puede tornarse de nuevo nubarrón tormentoso si esta noche el equipo no gana al Rayo Vallecano. Ser tercero mola si plantas cara en el Bernabéu y si al día siguiente ganas en tu estadio ante los de Vallecas.

Le toca a la afición
Y por una vez, el equipo le ha lanzado el guante a la afición. En eso se equivocó Emery, esas cosas, como el amor, no se dicen, se demuestran. Emery pidió un paso adelante a la afición sin que lo diera su equipo, y a estas alturas ya debe saber que se equivocó. Ahora él y sus futbolistas han dado ese paso, han pasado de las palabras a los hechos y el turno es de Mestalla. Hoy el estadio tiene que estar con el equipo y hacer realidad aquello de que se ha perdido el tercer puesto pero se ha cambiado una tendencia.

Pero no solo de tendencias cambiadas y sensaciones positivas vive el hombre, también de caras felices, de chavales dispuestos a darlo todo otra vez y de hambre de triunfo. Como Paco Alcácer, y sobre todo, como Sergio Canales que puede ser la mejor noticia para los aficionados porque el joven futbolista cántabro ha vuelto a una convocatoria oficial después de cinco meses de lesión. Sergio Canales es hoy la vivificante caricatura del nuevo Valencia, de la ilusión, de la cara feliz. Es el personaje ideal para convencer a la gente del nuevo sentido que tienen las palabras más famosas que pronunció Rafa Benítez mientras fue entrenador del Valencia, aquello de que «nos quedan dos meses de aguantarnos...». Pues eso, que los dos meses que nos quedan de aguantarnos pueden ser apasionantes... y te lo querías perder.

Alineaciones probables:
Valencia: Guaita; Barragán, Ricardo Costa, Rami, Mathieu; Topal, Parejo, Pablo, Jordi Alba; Jonas o Feghouli y Aduriz.

Rayo Vallecano: Joel; Tito, Pulido, Arribas, Casado; Movilla, Diamanka; Lass, Michu, Pacheco o Trashorras; y Diego Costa.

Árbitro: Paradas Romero (Comité Andaluz).

Estadio: Mestalla.

Horario: 20.00.