Para el común de los mortales mover una cámara fotográfica es algo para lo que basta tenerla en la mano y desplazar esta o el brazo de manera adecuada. El problema llega cuando deseamosmovimientos de precisión milimetrica y suavidad incomparable. Descartados aquellos con un pulso como para robar panderetas, aún nos queda el inconveniente de repetir un movimiento de cámara o un enfoque/desenfoque con irrebatible exactitud. Este es el momento en el que necesitamos maquinaria de precisión similar a la que proporciona Kessler Fusion.Los movimientos fluidos y suaves de cámara suelen pasar desapercibidos en pantalla pero resulta bastante complicado obtenerlos, casi imposible si no contamos con alguna herramienta como la que hoy nos ocupa.Girar el cuerpo de la cámara o variar su enfoque de manera progresiva y sin brusquedades requiere servomotores específicos que no transmitan a la imagen los casi imperceptibles movimientos de sus mecanismos.Pero si además se desea repetir una toma no cabe error alguno en la realización de dichos movimientos. Ahí es donde Kessler Fusion está a la altura de los complejos y carísimos instrumentos que se emplea en los grandes estudios de Hollywood… aunque en este caso a un precio no tan prohibitivo.Estamos hablando de un “chisme” de más de 4.000€ pero los resultados que ofrece no dejan lugar a dudas, está a la altura de soluciones considerablemente más caras. Y además permitiendo algunas de las posibilidades más versátiles como es programar y controlar inalámbricamente los movimientos en los tres ejes.Mediante HTML5 y con la ayuda de un iPhone o un iPad el usuario puede regular cada detalle de cada movimiento de Kessler Fusion. Tiembla, Michael Bay.