Parece que todos están contentos. En Facebook por haber adquirido una plataforma tan exitosa, en Instagram por haber llevado a cabo un lucrativo negocio. Ahora falta que todos los usuarios estén igualmente felices, porque ya hay quien empieza a quejarse de que la popular aplicación fotográfica perderá su identidad. En cualquier caso, conozcamos algún detalle más sobre los afortunados expropietarios de Instagram.Al parecer habría sido el propio Zuckerberg quien habría insistido en que se llevase a cabo la adquisición.Lo cierto es que (y ellos mismos lo reconocen) es la primera vez que Facebook compra una empresa/producto con tantos usuarios y tanta popularidad. De hecho Mark Zuckerberg confiesa que no tienen planeado realizar alguna otra adquisición similar, si es que alguna vez llegan a repetir una jugada como esta. Sólo cabría recordar aquello de nunca digas de este agua no beberé, este cura no es mi padre o esto por aquí no cabe.Mientras podemos echar un vistazo a 11 de los 13 empleados de Instagram. Sus dos fundadores, Kevin Systrom y Mike Krieger, empezaron todo esto a mediados de 2010, programando ellos mismos la aplicación a pesar de que el segundo es diseñador (además de ingeniero) y el primero no tiene formación titulada como programador sino que su campo es el marketing.Mientras iba adquiriendo nociones básicas de programación se le ocurrió combinar elementos de Foursquare y de Mafia Wars desarrollando un prototipo básico en HMTL5 cuyo uso compartió con algunos amigos, una aplicación que tenía un diseño casi inexistente y ni siquiera hacía gala de nombre o logo que la identificase.Tras decidirse a convertirlo en algo más que un hobby no le llevó más de un par de semanas conseguir medio millón de dólares de financiación con el que contrató al equipo que terminó desarrollando Instagram