El Ejército de Estados Unidos ha salido al paso este miércoles de una nueva polémica generada en torno a su despliegue en Afganistán tras la publicación de unas fotografías en las que varios militares posan con restos de terroristas. Las 18 imágenes han sido publicadas por el periódico 'Los Angeles Times', que las sitúa en 2010. Efectivos de la 82 División Aerotransportable visitaron en febrero de ese año una comisaría de Policía en la provincia de Zabol y volvieron a ella meses después. Las fotografías, entregadas por un soldado a 'Los Angeles Times', corresponderían a ambas visitas. Entre las imágenes figura una de un paracaidista posando junto a cuerpo en el que se puede leer 'Zombie Hunter' (cazazombis) y en la que otros soldados aparecen con piernas de terroristas suicidas. En otra foto, dos soldados muestran la mano de un insurgente con el dedo corazón levantado. El comandante de las tropas de la OTAN y Estados Unidos en Afganistán, general John Allen, ha confirmado en un comunicado la apertura de una investigación, pero ha vinculado los hechos a individuos concretos. "Estas acciones no representan las políticas de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) o del Ejército de Estados Unidos", ha alegado. El embajador estadounidense en Kabul, Ryan Crocker, ha tachado de "moralmente repugnantes" las imágenes, que "deshonran los sacrificios de cientos de miles de soldados y civiles que han servido con distinción en Afganistán".
CONVENIENCIA DE LA PUBLICACIÓN

El secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, ha advertido de que "este material podría ser usado por el enemigo para incitar la violencia contra los efectivos de Estados Unidos y Afganistán", en una crítica a la publicación de las fotografías. No en vano, la quema de copias del Corán en una base aérea de la OTAN y la matanza de 17 civiles en el sur de Afganistán a manos de un soldado estadounidense han despertado una nueva ola de antiamericanismo en el país asiático. Sin embargo, el director de 'Los Angeles Times', Davan Maharaj, ha defendido la publicación. "Después de un cuidadoso debate, decidimos que publicar una pequeña muestra de las fotos supondría cumplir con nuestra obligación de informar a los lectores con vigor e imparcialidad de todos los aspectos de la misión en Afganistán", ha explicado en un artículo.