MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

La selección femenina sub-19 de fútbol tiene la oportunidad de volver a conquistar este sábado (20.00 horas) ante Suecia la corona de campeona de Europa de la categoría que logró en 2004, con la que pondrían el broche de oro a un gran campeonato.

El último paso antes de alcanzar el título europeo pasa por doblegar en la final del torneo, que se disputará en el Estadio Mardan de Antalya, Turquía, a la selección sueca, con la que ya se midieron en la fase de grupos y empataron a cero, en un partido que mide a dos invictas y sólidas a nivel defensivo.

La selección española logró su pase a la final después de un sufrido encuentro ante la selección de Portugal, en el que un tanto de Raquel Pinel en los últimos compases del encuentro, dio la victoria a las chicas de Ángel Vilda.

Entre las estrellas españolas destacan, además de la portera Lola Gallardo, que ha hecho un campeonato impoluto en el que no ha recibido ningún tanto, la jugadora del Levante Alexia Putellas, principal referente en ataque, y la del Atlético de Madrid Amanda Sampedro, que es la encargada de organizar el juego.

El equipo sub-19 cuenta con algunas jugadores del combinado que ya logró el Europeo en 2011 en la categoría sub-17, como Putellas y Pinel, que ya disputaron aquella final ante Francia como titulares. Esta experiencia se ha visto en las españolas que han hecho un torneo espléndido con tres victorias en cuatro partidos y ocho goles en su haber, por cero en contra.

Por el otro lado está la selección Suecia, que compartió grupo con España y cuyo último título fue en 1999, bajo formato sub-18,, en donde se vieron las caras y no pudieron pasar de un empate si goles. Las suecas se perfilaron como favoritas, junto a España, después de las dos primeras jornadas en las que se impusieron a Inglaterra (0-1) y a Serbia por 1-5.

Las de Calle Barrling llegan a esta final después de eliminar contundentemente en las semifinales a Dinamarca (1-3). El principal peligro de este equipo es que son jugadoras muy corpulentas que se manejan a la perfección en el juego aéreo y cuyo físico puede ser clave a la altura del torneo.

"Sobre todo, espero una final muy competida. En el partido de la fase de grupos quedaron bien claras las posiciones de cada uno. Aquel encuentro debía haberse decantado a nuestro favor cero a uno, y cualquiera de los dos equipos pueden ganar la final", señaló Vilda sobre el partido decisivo.