Milagro futbolero. Porque una de las subidas de impuestos con las que continuamente nos golea el Gobierno no va a ser pagada por la gente... por la gente abonada a los clubes de fútbol para la campaña que empieza el 18 de agosto. Eso sí, la Agencia Tributaria no dejará de ingresarla en sus arcas. Porque de manera general, incluyendo a los 'grandes', que son los que más cobran y recaudan, serán los propios equipos los que carguen con ella. Sobre todo porque esta subida del IVA del 18 al 21% - o sea, un 14% largo- entra en vigor el 1 de septiembre, con la Liga ya en marcha.

La subida cogió en fuera de juego -por seguir con lenguaje futbolero- tanto a los clubes como a su patronal, la Liga de Fútbol Profesional, que como cualquier ciudadano no esperaban la nueva subida tantas veces negada previamente por el Ejecutivo de Mariano Rajoy, tanto en la oposición como tras su llegada al poder. Porque los seguidores de cada uno de los clubes de las categorías profesionales, Primera y Segunda, que renovaron su abono para toda la temporada o sacaron uno nuevo desembolsaron su coste, a plazos o al contado, con el recargo del 18% aún en vigor.

Bien es cierto que los clubes podrían tomar la que sería escasamente popular decisión de recargar a sus abonados ese 3% de diferencia, que son muchos millones de euros -no hay ningún carnet de abonados en Primera por debajo de los 500 euros- pasando un recibo extra con el encarecimiento, ya que afecta a los servicios prestados -en forma de partidos- que no concluyen hasta junio. Esta decisión -que no es oficial, porque tiene que adoptarse en reuniones del Consejo o de la Junta Directiva pero ya está tomada, según sus respectivas oficinas de prensa-, tomada prácticamente en todos los clubes, afecta también a los considerados grandes/grandes: Barcelona, Real Madrid, Atlético y Valencia.

El Levante fue pionero

Diariocrítico se ha puesto en contacto con estos cuatro equipos, recibiendo la respuesta común de los tres primeros en el sentido de que todos ellos asumirán el incremento que después harán llegar a la Agencia Tributaria -teóricamente, dadas las enormes deudas millonarias que arrastran con ella y con la Seguridad Social, pero esa es otra cuestión-. Mientras que el club blanco no ha respondido, pero es de suponer que no se desmarque de la idea generalizada decidiendo perjudicar a sus propios seguidores que se apuntan con los carnets a presenciar todos los partidos

Con el ejemplo de los grandes, :semejante decisión se ha ido extendiendo al resto de los clubes, sin que haya trascendido nada en contra- Aunque es justo y necesario destacar que fue el modesto Levante el que al día siguiente de la publicación de la subida en el IVA hizo público que sería el club quien asumiría el incremento. Una idea que pronto se trasladó a su vecino el Valencia Basket, aunque en su caso y en el resto de los clubes de la ACB, los precios de los abonos son mucho más baratos -a partir de 100 euros- y el perjuicio para las arcas del club es menor.