Hace algunos días comenzaron a circular por la prensa de internet algunos artículos que hacían sospechar que Skype había cambiado sus políticas de servicio para complacer a Microsoft, que adquirió la compañía hace un año. Estos cambios apuntarían a que el servicio de VoIP ahora podría grabar conversaciones, para poder entregarlas a la policía en caso de que estuvieran investigando casos delictuales.

Skype negó todos estos rumores hoy.

Todo partió cuando Microsoft ingresó una solicitud de patente llamada “Interceptación Legal”, que describía un método para interceptar tráfico VoIP sin que los usuarios se percataran. La patente no menciona a Skype, pero dado que el servicio fue comprado, algunos sospecharon que tendrían algo que ver.

El gerente de operaciones de Skype, Mark Gillet, declaró que Skype no ha cambiado su arquitectura en base a lo que dice Microsoft, sin embargo, explicó que los supernodos del servicio (claves para su funcionamiento) ahora están ubicados en los datacenters de Microsoft. Explicó que estos supernodos actúan como nodos de “descubrimiento” – para determinar las redes optimas por donde viajarán los datos -, y que no transmiten voz ni video.

Skype usa un sistema P2P para transmitir los datos, haciendo que los computadores de los usuarios transporten la mayor parte del tráfico. Sin embargo, la ubicación de los equipos y conexión entre ellos se realiza a través de servidores ubicados en Microsoft.

“Las llamadas de Skype a Skype no fluyen a través de nuestros datacenters, y los ‘supernodos’ no están involucrados en transmitir medios (audio o video) entre clientes de Skype”, escribió Gillet.

El ejecutivo declaró también que se sigue encriptando las conversaciones hechas de Skype a Skype.

Gillet además negó que Skype haya cambiado sus políticas respecto a las solicitudes hechas por los organismos de seguridad, aunque tienen un equipo legal que responde a las demandas. El ejecutivo no se refirió específicamente a la patente de Microsoft, que en teoría podría hacer pasar las comunicaciones por un nodo espía que interceptara conversaciones.