Tuvieron la garra y el coraje habitual, pero nunca encontró ni las fórmulas para frenar la velocidad de su oponente, ni la manera de superar el dinamismo defensivo de las asiáticas

España no ha comenzado con buen pie el torneode balonmano femenino. No por la derrota, que al fin y al cabo Corea es doble campéon olímpica, si no por las sensaciones. El equipo nacional tuvo la garra y el coraje habitual, pero nunca encontró ni las fórmulas para frenar la velocidad de su oponente, ni la manera de superar el dinamismo defensivo de las asiáticas. La esperanza es que la dureza del grupo -con la subcampeona mundial Francia, la campeona Noruega y la finalista olímpica Dinmarca- va a provocar que nadie logre ganar todos sus partidos.
El comienzo de Españ fue desalentador. Para olvidar. Blandas en defensa, temblonas en ataque, imprecisas… el equipo de Dueñas era un grupo de guerrilleras peleando con arcabuces contra carros de combate. 8 pérdidas de balón en 12 minutos explican el cómo del juego hispano. Las coreanas se limitaban a mover el balón con rapidez y a sacar tajada de la calidad de la central Kim On A y el portentoso brazo izquierdo de Eun Hee Mon. Entre las dos, con la colaboración ocasional de la guardameta Won, se bastaban y sobraban para ir abriendo el tranquilizador hueco que necesitaban las dobles campeonas olímpicas para jugar calmadas.
Jorge Dueñas, el seleccionador nacional, varió la defensa y del anclado 6-0 se pasó a un dinámico 5-1 que cortó las circulaciones de las asiáticas. Y desde la defensa, como tantas veces ocurre en el balonmano, España empezó a crecer. No mucho, es cierto, pero empezaron a verse detalles en el ataque que, al menos, invitaban al optimismo. Marta Mangué, Macarena Aguilar y Nely Carla Alberto conectaron y sus movimietnos crearon problemas al muro coreano, en espeical cuando los eficaces bloqueos de Verónica Cuadrado en el pivote permitían la superioridad en las acciones. Los cuatro goles de desventaja al descando -12 a 16-, dejaban una puerta abierta a la esperanza.
Esperanza que recibió un bofetón de sonoras proporciones nada más reanudarswe el partido. Cuatro ataque españoles, cuatro pérdidas, tres goles en contra y partido finiquitado. El horroroso inicio de las de Dueñas las condenó a una derrota maquillada. Al fin y al cabo, visto desde el lado de la botella medio llena, España empató la segunda parte. Pero no fue real. Las coreanas se dejaron ir, dieron minutos a las suplentes y eso permitió que el castigo no fuera excesivo.
Ficha técnica

27 – España: Navarro; Carmen Martín (7, 6p), Barnó (1), Begoña Fernández (2), Cuadrado (3), Mangué (5) y Eli Pinedo (1) -equipo inicial- Ciobanu (ps), Nely Carla Alberto (4, 1p), Beatriz Fernández (1), Aguilar (1), Jessica Alonso (1p), Amorós (1) y Elorza (-)
31 – Corea del Sur: Ju; Woo (3), Ryu (9, 3p), On A Kim (4), Gwon (1), Jo (5, 1p) y Cha Youn Kim (4) -equipo inicial- Moon (ps), Yura Jung (-), Cheongshim Kim (-), Sim (-), Choi (3p), Jihae Jung (2) y Lee (-)
Marcador cada cinco minutos: 1-2, 2-5, 4-9, 6-10, 9-12 y 12-16 (Descanso) 13-19, 16-22, 19-25, 20-27, 24-29 y 27-31 (Final)
Árbitros: Gubica y Milosevic (CRO). Excluyeron por dos minutos a Carmen Martín y Barnó por España; y a Jo, Cha Youn Kim y Choi por Corea del Sur.
Incidencias: Encuntro correspondiente a la primera jornada del grupo B del torneo femenino de balonmano de los Juegos Olímpicos de Londres disputado en la “Caja de Cobre” ante unos 6.500 espectadores.