Faltan pocos dias para el teórico comienzo de la liga española y en vez de tener todo preparado (horarios, televisiones, etc..) como sucede en cualquier liga decente, en España asistimos a una pelea barriobajera absurda donde el único que pierde es el aficionado, y como resultado cada vez la liga española tiene menos interés.


Además de porque hay un reparto demencial de los derechos de television que perpetuan un modelo donde 2 clubes cobran hasta 14 veces lo que cobran la mayoría de los equipos, llevando a la liga española a un descenso de calidad y de competitividad sin frenos, además de ofrecer una imagen patética al resto del mundo.

La guerra por el fútbol que mantienen desde hace años el Grupo Prisa y Mediapro va camino de convertirse en una saga interminable. La productora de Jaume Roures y Tatxo Benet, que atesora la mayoría de los derechos de los clubes de fútbol, abría ayer un plazo de 15 días para que las cadenas presenten sus ofertas si quieren retransmitir el Fútbol la temporada próxima.

Según aseguran fuentes del sector, la medida se adopta tras el fracaso de las negociaciones con Prisa Televisión para cerrar un acuerdo de explotación conjunta de los derechos y renovar el acuerdo alcanzado en 2009 por el que Digital+ se garantizaba todo el fútbol de pago durante los tres años siguientes.

El comunicado abría las hostilidades, escenificadas esta vez de manera sutil. El diario El País, editado por el Grupo Prisa, recordaba acto seguido en una información que, aunque Mediapro se dice titular “prácticamente de todos los derechos audiovisuales” de los equipos de fútbol de Primera y Segunda División hasta 2014, “la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha abierto varios expedientes a la productora de Jaume Roures por entender que los contratos firmados con varios clubes (Madrid, Barcelona, Sevilla, Racing) vulneran la libre competencia al tener una duración superior a tres años”.

El tándem Roures-Benet ya tenía la respuesta preparada. De hecho, le bastaba con recurrir al comunicado publicado el 16 de mayo a raíz de uno de los expedientes anunciados por la CNC. Su tesis es que una decisión de Competencia no puede anular ni ser incompatible con la Ley Audiovisual. “Mediapro quiere hacer constar que sigue siendo la legítima titular de los derechos audiovisuales de los clubes (…) Únicamente un tribunal de justicia puede dictaminar la resolución de dichos contratos, por lo que Mediapro está plenamente capacitada y jurídicamente respaldada para seguir explotándolos con normalidad”, subrayaba en la nota.

La pelea judicial por este punto se atisba de largo aliento. No en vano el Juzgado de Primera Instancia número 46 de Barcelona denegaba las medidas cautelares solicitadas por Mediapro y permitía al RCD Español rescindir su contrato con la operadora –al que aún le faltaba un año para expirar- amparándose en la citada resolución de Competencia. Según la información facilitada ayer por Cuatrecasas, que ha asesorado al club blanquiazul, ha sido clave que ambas partes negociaran un nuevo contrato desde hace más de un año “y que si no se llegó a buen término fue por la falta de interés de Mediapro”. También que desde mayo de este año la productora de Roures dejó de pagar, remacha el bufete.

El plan B de Cebrián

Por ahora, Cebrián y Roures se necesitan. Para Prisa es clave incluir el fútbol para su plataforma de pago –con su Canal+Liga y Canal+Liga 2 como principales reclamos- y Mediapro precisa del dinero de los Polanco para sostener el negocio. De hecho, Prisa trabaja en plan B para salir de ese impasse, si bien lo hace con vistas a la temporada 2014-2015, ejercicio en que finalizan los contratos de la mayoría de equipos. El grupo de medios ya habría captado –talonario en ristre- a entre 10 y 14 equipos de Primera División con el fin de acabar con el orden establecido. La vocación de estos clubes sería forzar una negociación en bloque del reparto económico, una idea a la que se oponen Madrid y Barcelona.

Por otra parte, Digital+ ya cuenta con los derechos de la Champions League para el año próximo. Además, a mediados del pasado año anunciaba un acuerdo con el Real Zaragoza y la Real Sociedad, que le cedían sus derechos exclusivamente para el pago desde las temporadas 2012 y 2013, respectivamente. El Athletic de Bilbao también se ha comprometido con la editora de El País. Y es que el músculo financiero de Prisa se ha visto decididamente reforzado por sus últimos movimientos accionariales, que supondrán la entrada en el capital de Telefónica en el año 2014. La teleco ya es socio de los Polanco en Digital+.

“Ni Mediapro ni Prisa están en la mejor situación financiera –explicaban recientemente fuentes del sector-. Por más que se comprometan a pagar 160 millones anuales a un equipo de fútbol, si no pueden ofrecer avales… Otra cosa es tener detrás a Telefónica para avalar los pagos a cambio de la primicia de contenidos para Imagenio”. El propio Cebrián lanzó un aviso a navegantes en la última Junta General de Accionistas. “El fútbol, que generó su propia burbuja, en ocasiones al hilo de la inmobiliaria, no puede considerarse ajeno a la situación general del país y es obvio que las consecuencias de la crisis tienen que verse también reflejadas en su economía”. Fuentes conocedoras del actual conflicto explican que el problema pasa precisamente porque Prisa se ha plantado en su oferta económica.

La pugna adquiere mayor relieve en tanto el pago es clave para rentabilizar esos derechos, con sólo dos operadores en abierto con las cuentas saneadas y ninguno de ellos dispuesto a pagar de más por el fútbol. “La obligación por ley de ofrecer un partido por semana en abierto aboca a un paquete low cost -con emisiones probablemente los lunes- muy lejos de los entre 60 y 70 millones que abonaba hasta la temporada pasada La Sexta por los 38 partidos de Liga que se emiten al año. No me sorprendería ver ofertas apenas por encima de los 20 millones”, explican fuentes del sector