FUE CAMPEÓN DEL DAKAR EN COCHES EN 2011

Nasser Al-Attiyah llevaba años persiguiendo un sueño: colgarse una medalla olímpica. Londres era su quinto intento en la prueba de Skeet de tiro olímpico y esta vez sí subió al podio. El qatarí se colgó el bronce en una final muy disputada en la que tuvo que ir al desempate con el ruso Valeriy Shomin y allí se impuso por 6-5 tiros al plato.
Durante la competición el qatarí no paraba de pasear mirando al suelo y con las manos en los bolsillos esperando su turno. Era la concentración en estado puro, un rasgo vital en el deporte porque cualquier despiste marca la frontera entre la gloria y el fracaso. También en los dos que practica: el tiro y los Rallies. "En ambos la concentración es clave y también la lucha", explicaba con una sonrisa el ganador del Dakar en coches de 2011.
Su rostro se había transformado completamente tras la competición. Relajado y sonriente reconocía que, tras cinco Juegos Olímpicos, era un sueño hecho realidad. "Para mí significa mucho y también para mi país porque es un país pequeño, con poca gente y en el que el tiro es un deporte muy reciente", explicaba.
Todo por Qatar
El orgullo por su país es el que le mueve a llevar dos décadas en citas olímpicas. "Son mis quintos Juegos. Me clasifiqué para la final en dos de los tres últimos y dos veces he estado muy cerca de la medalla. No ha sido fácil porque además no tengo tiempo para entrenar por los Rallies", añadía.

Estar en Londres le ha supuesto perder dinero por temas de contrato pero no le importa, para él llevar al podio a su país no tiene precio. De hecho, si tuviera que elegir entre ambos deportes no duda un segundo: "El tiro, porque puedo representar a mi país".
Un país que se sentirá muy orgulloso de uno de sus Príncipes. Tiene rango como tal porque está emparentado con la Familia Real qatarí.
Vincent Hancock, el niño prodigio del tiro olímpico
Al-Attiya completa un podio cuyo escalón más alto ocupa, por segunda cita olímpica consecutiva, un joven estadounidense de 23 años: Vincent Hancock. El niño prodigio del tiro olímpico es el actual plusmarquista mundial de esta variedad del tiro al plato y ganó la prueba con 148 puntos totales, un nuevo récord olímpico de la especialidad. La plata fue para el noruego Anders Golding.