Alemania ha vuelto a dejar claro que es la que manda en esta partida de ajedrez en la que se ha convertido la supervivencia de las economías más débiles, y por ende del euro como moneda única. El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann ha dicho claramente que el banco central alemán es el más grande e importante del Eurosistema, por lo que tiene más influencia que los demás, en un claro desafío al presidente del BCE, el italiano Draghi.




Y por si no quedaba claro quién manda, el ministro de Economía Roesler ha reclamado más ajustes y apoya la tesis que niega ayuda bancaria a los fondos de rescate. Con estos desafíos, lo que ha quedado claro es que no hay nada claro sobre el compromiso de Mario Draghi, el presidente del BCE, acerca de cómo dar respuesta este jueves a la crisis de deuda europea con la compra de deuda. Y la bolsa española y la prima de riesgo, cómo no, lo han acusado.

Según ha explicado el gobernador de la entidad alemana en una entrevista mantenida el pasado 29 de julio y publicada este miércoles en la web del banco, la independencia del BCE "le obliga a respetar y no sobrepasar su propio mandato". Así, el banquero germano afirma sin titubear que "somos el banco más grande e importante del Eurosistema y tenemos más influencia que otros bancos centrales".

Al ser preguntado sobre los mayores desafíos a los que se enfrenta el Bundesbank, Weidmann ha explicado que "la crisis requiere de todas nuestras energías" por lo que la entidad va a emplear "todos sus recursos" para defender las posiciones en las que cree.

Impacto en España

Como no podía ser menos, los mercados comienzan a mostrar la volatilidad del mes de agosto del pasado año, cuando comenzaron las escaladas de la prima de riesgos. Este miércoles, el Ibex cae más de un 1% y la prima de riesgo vuelve a situarse por encima de los 535 puntos básicos, con el bono a diez años en el 6,71%, y acercándose de nuevo al insostenible 7%.

El ministro de Economía 'ayuda' también

Por otro lado, el ministro alemán de economía, Phillip Roesler ha venido a sugerir que la postura germana será bastante inflexible. En concreto, espera que el BCE permaneza centrado en mantener la estabilidad de precios y confía en que los países acometan más reformas, "lo cual en plena recesión, depresión en algunos sitios, suena muy duro" explican fuentes del mercado.

También afirma Roesler que apoya a Merkel en su postura de rechazar la licencia bancaria. "En suma, no a todo absolutamente. Partiendo de la base de que se oponen incluso a que se rebaje la presión de los tipos, ya está todo dicho", sostienen. Según Roesler, los ajustes fiscales y las reformas son el único camino para el euro. Se le ha olvidado decir que según publica la propia prensa alemana hoy, Alemania se ha ahorrado 60.000 millones de euros por tener tipos cero en los últimos 30 meses.

Ayer mismo, el Bundesbank lanzó un jarro de agua fría a los mercados tras considerar que la política monetaria del BCE debería "centrarse estrictamente en su mandato primario de preservar la estabilidad de precios", según aseguró una fuente del banco central alemán a la CNBC, rebajando las expectativas sobre las medidas que pueda anunciar el Banco Central Europeo (BCE) este jueves para ayudar a resolver la crisis de deuda la eurozona.

La fuente de la institución germana aseguró a la cadena de televisión estadounidense que los problemas a los que se enfrentan actualmente algunos estados miembros "son problemas fiscales y deberían hacerse frente con instrumentos fiscales, si es necesario el fondo europeo de rescate".