Después de que el Fondo Monterio Internacional ofreciera un panorama desolador para España con una recesión que podría prolongarse durante dos años más, al Gobierno de Mariano Rajoy no le quedará más remedio que pedir el rescate al Mede europeo o volver a ejecutar más recortes y descontentar a los pensionistas incumpliendo lo prometido.

El FMI obliga a España a más recortes y anula las subidas en pensiones

Las previsiones que ayer por la noche hizo públicas el Fondo Monetario Internacional (FMI) en Tokio no dejan lugar a dudas. Si realmente se cumple la caída anunciada para España del 1,5% del PIB en 2012 y del 1,3% en 2013, entonces a los españoles les tocará vivir probablemente dos años más de recesión, lo que prolongaría a un periodo de siete años la actual crisis, una de las peores vividas por el país. "Los pronósticos están siendo un poco pesimistas pero es cierto que existe una posibilidad de que la crisis se prolongue más de lo esperado", explica Ángel de la Fuente, economista del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), un organismo estatal caracterizado por la precisión de sus estudios.

De la noche a la mañana y sin duda, por el dispendio en el gasto, España se ha convertido en el país que peor lo va a pasar este año y también el próximo ejercicio, sólo por detrás de Grecia, cuyo descalabro resulta mucho más alarmante. La actividad del país heleno descenderá un 6% este año y un 4% el que viene, convirtiéndose en el farolillo rojo no solo de Europa sino de todo el mundo en la carrera por el crecimiento. Alemania, por el contrario, el motor de la economía europea, repuntará un escaso y leve 0,9% en ambos ejercicios, pero al menos subirá.

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, el más partidario del Gobierno de solicitar el rescate a Europa, ha dicho esta mañana que las fatales previsiones del FMI se deben a factores externos, específicamente "a la desaceleración económica relativamente y homogénea" y mantiene sus cuentas presentadas en los Presupuestos Generales del Estado la semana pasada que están basadas en una caída del PIB mucho menor, de tan solo el 0,5%, muy lejos de los datos manejados por el Fondo Monetario Internacional.

El problema, según los expertos, será cómo cumplir sus compromisos, especialmente el adquirido con los pensionistas de pagar una mini paga en función del IPC de noviembre, sin pedir el recomendado rescate del FMI. Desde ayer está en marcha el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) con un capital suscrito de 700.000 millones de euros para las necesidades europeas, sin embargo, España todavía se resiste a su solicitud y pretende salir del agüjero negro en el que se encuentra con solo 100.000 millones del rescate financiero, algo que a todas luces parece insuficiente.

Los economistas no vaticinan buenos augurios. Si España quiere rebajar su déficit, que el FMI cifra en un 0,7% para este 2012 y en un 5,7% para 2013, no le quedará más remedio que apenar a sus pensionistas. "Quizás no hagan falta más recortes, pero es evidente que no podrá compensar la subida prometida conforme al IPC de noviembre, porque ese alza ha sido la consecuencia del incremento del impuesto de valor añadido (IVA) y se estaría recogiendo para luego volver a gastarlo en esa mini paga a pensionistas. Tampoco, además, se podrían actualizar las pensiones a la inflación para el año que viene porque supone un coste de casi 5.000 millones", agrega el economista Ángel de la Fuente.

Por tanto, la pregunta del millón sigue siendo cómo impulsar el crecimiento de un país en franca recesión y sin disparar más su déficit, que en los próximos meses engordará aún más con los vencimientos de la deuda previstos. Y la respuesta, no es fácil. "Las crisis tienden a curarse solas", matiza De la Fuente, "los gobiernos únicamente las pueden agravar o suavizar y solo el tiempo nos dará la solución".