MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

El PNV ha arrasado en las elecciones autonómicas de este 21 de octubre en el País Vasco con 27 escaños, revelando un auge del nacionalismo que ha sido extremadamente pronunciado en Euskadi. Asi lo pone también de manifiesto Bildu, que logra 21 puestos en el Parlamento de Vitoria. Entre las dos fuerzas políticas suman casi dos tercios de la Cámara, un total de 48 parlamentarios, acercándose así a las mejores marcas logradas por el nacionalismo en el País Vasco: 1984, con 49 escaños; 1986, con 52 y 1990, con 50.

Los resultados del PNV no son históricos, ya que en otras épocas ha logrado más escaños. De hecho, llegó a obtener 33 en el año 2001, frente a los 27 actuales --3 menos que en 2009, pero teniendo en cuenta que en esos comicios no concurría Bildu--. Sin embargo son mejores de los que esperaba el partido de Iñigo Urkullu, que en privado apuntaba hacia los 25 parlamentarios.

Lo que sí son históricos son los 21 escaños logrados por EH Bildu, el mejor resultado logrado por la izquierda abertzale hasta la fecha --su mejor marca se produjo en 1998 cuando consiguió 14 escaños--, aunque hay que tener en cuenta que en esta ocasión van en coalición con EA y Aralar.

Sin embargo, el PNV no podrá gobernar en solitario y necesitará o un socio de gobierno o apoyos puntuales para sacar adelante sus propuestas. Con el PP, que ha perdido tres escaños y se queda en 10 no suma los 38 necesarios para aprobar las iniciativas.

La opción del PSE --que baja de 25 a 16 escaños-- en coalición también se presenta complicada y pasaría por recomponer previamente las relaciones y previsiblemente con la salida de la escena política vasca del hasta ahora lehendakari Patxi López. Y no parece previsible una coalición de gobierno con Bildu, que quiere disputar al PNV la hegemonía del nacionalismo en Euskadi.

Pero otra de las grandes incógnitas que se abren con el futuro gobierno del PNV, además de los socios, es el camino que seguirá Iñigo Urkullu. Este había mantenido un tono moderado en campaña poniendo por delante la necesidad de salir de la crisis frente a otras aventuras, pero la semana pasada hizo saltar todas las alarmas cuando reveló que había mantenido un encuentro con Artur Mas, en plena etapa de desafío soberanista, y habían acordado "recorrer juntos el camino del reconocimiento de los hechos nacionales de Euskadi y Cataluña por parte del Estado", según reveló el dirigente nacionalista vasco.

El gran perdedor de estos comicios es el PSE, aunque el PP también ha registrado un retroceso, al dejarse tres escaños. Sin embargo el número de votos que pierde está en unos 16.000, mientras que los socialistas se han dejado más de 100.000 votos y han perdido nueve escaños, al pasar de 25 a 16.

Otro elemento a tener en cuenta es el avance del nacionalismo vasco en Alava. La suma de los parlamentarios vascos no nacionalistas frente a los nacionalistas era en 2009 de 16 frente a 9. Ahora se ha invertido y son 13 nacionalistas frente a 12 no nacionalistas, después de que el PNV haya logrado 7 y EH Bildu, 6, mientras que el PSE logró 6; el PP, 5 y UPyD, 1.