Si pones a una mujer en el pedestal y la proteges de todos los males, eres un cerdo machista;
si te quedas en casa y haces el trabajo del hogar, eres un nenaza.
Si trabajas demasiado, no tienes tiempo para ella, y si trabajas poco, eres un vago y un inútil.
Si ella tiene un trabajo aburrido y repetitivo con un sueldo bajo es explotación;
si él tiene un trabajo aburrido y repetitivo con un sueldo bajo debería mover el culo y hacer algo mejor.

Si le dices lo guapa que está, es acoso sexual;
si no se lo dices, es la típica indiferencia machista.
Si lloras, eres un cagao, y si no un imbécil insensible
. Si un hombre pega a una mujer, es violencia doméstica;
si una mujer pega a un hombre, es defensa propia
. Si él toma una decisión sin consultarle a ella, es machismo;
si ella toma una decisión sin consultarle a él, es que es una mujer liberada.
Si él le pide a ella que haga algo que no quiere hacer, es dominación; si ella se lo pide a él, es un favor.

Si sabes apreciar sus curvas y el encanto de su ropa interior, eres un pervertido;
si no te das cuenta de ello, eres un maricón.
Si nos gustan las mujeres que se cuidan y se arreglan, somos sexistas;
si no nos importan esos detalles, somos poco románticos.
Si intentas cuidarte, eres un vanidoso; si no, un adán
. Si le regalas flores, es que buscas algo; si no se las regalas, se te olvido su cumpleaños.

Si estás orgulloso de tus éxitos, eres un creído;
si no lo estás, eres un conformista
. Si le pides echar un polvo, no piensas más que en sexo;
pero si estás destrozado después de un mal día de trabajo, no te preocupas de sus necesidades.
Si a ella le duele la cabeza, es porque está cansada;
si te duele a ti, es por que ya no la quieres.
Si te apetece hacerlo demasiado a menudo, estás salido;
si no das la talla, seguro que hay otra.