Un chiste basado en la dura realidad de lo que hemos de hacer los amantes de la pesca para poder salir a lanzar la caña:
Tres amigos pescando,
El primero dice - para que mi mujer me dejara venir a pescar le he tenido que prometer que mañana iriamos a comer a casa de su madre!
El segundo responde - a mi mujer no le valen las promesas, para que me dejase venir hoy, ayer tuve que limpiar el garaje, cortar el cesped y bañar al perro
Viendo que el tercero no dice nada, extrañados le preguntan - Y tú Juan, que has tenido que hacer?
A lo que Juan responde - le he dicho a mi mujer: son las cinco de la mañana, no tengo sueño, hechamos un polvo o me voy de pesca? y ella me ha dicho- abrigate bien que en la orilla del mar hace frio.