Los discos duros se estropean, las memorias USB se pierden, los móviles tienen una extraña afición a estamparse contra el suelo. Hacer una copia de seguridad de nuestros archivos parece de sentido común, pero lo complicado es elegir el formato. Todos los cacharros del mundo se estropean, con mayor o menor frecuencia, por lo que elegir el formato adecuado tiene bastante importancia.

Hoy en día existen muchas alternativas para hacer copias de seguridad de nuestros archivos en Internet. Es sencillo, gratis o barato, dependiendo de cuanto queramos almacenar, y aporta mucha más seguridad que un disco duro en casa. A la hora de elegir que tipo de plataforma vamos a escoger para hacer nuestras copias de seguridad hay que preguntarse cuanto dinero estamos dispuestos a gastarnos.



Vamos a comenzar con la opción más común: no quiero gastarme nada. Hay multitud de servicios de almacenamiento de archivos en Internet de manera gratuita. Puede que se pregunte por qué debería pagar por este servicio si lo puede encontrar gratis. La respuesta es sencilla: los servicios sin coste tienen limitaciones, principalmente de espacio. Depende que servicio se escoja podemos tener más o menos capacidad. Pero hágase a la idea de que todos son más o menos pequeños; si quiere copiar su disco duro completo en Internet tendrá que pagar.

Eso no significa que estos servicios gratuitos no sean útiles. Puede que tengamos mucha música o películas, pero los archivos más sensibles a la pérdida suelen ser de texto. Puede ser traumático perder informes, memorándums o facturas importantes. Afortunadamente estos archivos ocupan muy poco espacio. En los 5 GB gratuitos que ofrece Google Drive podríamos almacenar más de 100.000 páginas de texto, en los 25 GB que da SkyDrive (la plataforma de Microsoft) entrarían al menos medio.



El proceso para registrarse en este tipo de servicios es bastante sencillo. En el caso más famoso, el de Google Drive, el registro es prácticamente automático. Basta con tener una cuenta de Google para contar también con acceso a la plataforma de Drive. Una vez hayamos accedido a la cuenta sólo hay que buscar la pestaña “Drive” que encontramos en la parte superior, y habremos accedido a los 5 GB gratuitos de los que disponemos.

Para acceder a Dropbox, otro de los servicios más conocidos, el proceso es diferente. En este caso tendremos que acceder a la página web y descargar una aplicación. Una vez que esté instalada, esta nos ayudará a crear un usuario. Cuando el proceso esté completo, contaremos con una carpeta en nuestro ordenador que estará compartida en Internet, y a la que podremos acceder desde cualquier otro equipo.

Todos estos servicios nos darán la oportunidad de acceder a las versiones más avanzadas, en las que a cambio de un pago podremos acceder a una capacidad mayor. Tendremos que decidir si nos merece la pena gastarnos dinero en un almacenamiento web dependiendo del número de archivos que queramos almacenar. No obstante, si la cuestión es hacer una copia de seguridad de archivos pequeños, cualquiera de estas opciones nos ofrece la seguridad de que no vamos a perderlos.

Fuente: Tuexperto