Cierta vez un catalán trabajaba en un edificio
como portero donde un árabe vivía en el ático.

El árabe tenía un problema de hemorragias
Un día va el árabe bajando por el ascensor y le da un ataque hemorrágico,
cuando llega a planta baja el portero catalán se da cuenta, lo saca del ascensor,
llama una ambulancia y se va con él al hospital.

Al llegar al hospital dice el médico de guardia:
- Necesitamos urgente sangre 0+.
Y el portero catalán accede a donársela,
ya que justamente poseía ese mismo tipo de sangre.
Al día siguiente el árabe le dice:

- En agradecimiento por haberme salvado la vida te regalaré un auto Rolls Royce
con lo cual el catalán quedó feliz de la vida.

Al año se repite la historia le da el ataque,
llama el portero una ambulancia y se va con él al hospital.
El doctor dice nuevamente que necesitaban urgente sangre 0+
y el portero otra vez accede a donar de la suya.
Al día siguiente el árabe le dice:

- En agradecimiento por salvarme la vida te regalaré esta moto Harley Davison.
El catalán queda pensando por qué le había regalado ese auto tan
caro el año pasado y este año sólo una Harley Davison,
que tiene mucho menos valor...
pero después llegó a la conclusión de que mal que mal,
una Harley Davison es una Harley Davison.

Al año sucede lo mismo le da el ataque hemorrágico al árabe,
y como las veces anteriores, el portero llama la ambulancia
se va con él al hospital, el doctor dice que necesita sangre 0+
que el catalán accede a donársela.

Al día siguiente el árabe le dice al catalán que en agradecimiento
por haberle salvado la vida le regalará una bicicleta.

El catalán entonces se decide a preguntar, para no quedarse con la intriga
- ¿Cómo es que me regalaste un Rolls Royce el primer año que te salvé la vida,
el segundo año una Harley Davison y el tercer año solo una bicicleta?. No lo entiendo.
Y el árabe responde:

- La sangre está haciendo efecto