Una Rubia se acerca a una tienda de animales en el barrio en busca de una mascota 'exotica'.
Allí se encuentra con una caja llena de sapos y ranas.
El cartel dice: 'SAPOS DE SEXO' a solo 20 e. cada uno
Viene con las instrucciones.
La mujer, excitada, mira alrededor por si alguien estuviera escuchando,
y le dice por lo bajo al dependiente: ¡Quiero uno!
El hombre le envuelve uno y le dice que solo tendrá que seguir las instrucciones.
La mujer le paga y sale disparada a casa. Ya en casa,
abre la caja, lee las instrucciones muy cuidadosamente y las sigue al pie de la letra:

1. Tome una ducha
2. Use un perfume exquisito.
3. Póngase un salto de cama muy sexy.
4. Métase en la cama y deje que el sapo actúe como se le entrenó.

Se mete en la cama con el sapo y . . . NADA. No ocurre nada.
Relee las instrucciones y en último párrafo ve el siguiente aviso:
'Si tuviese algún problema o pregunta no dude de llamar a la tienda'.
Asi que, llama, y el de la tienda le asegura: "Estaré ahí en unos minutos".
Al ratito ya estaba llamando a la puerta. La mujer le recibe y le muestra:
"¿Ve? he seguido las instrucciones y el maldito sapo se queda ahí sentado".
El hombre, muy contrariado, agarra al sapo y mirándole a los ojos le dice muy cabreado:
¡¡ESCÚCHAME BIEN!!
¡¡¡ESTA ES LA ÚLTIMA VEZ QUE TE VOY A MOSTRAR COMO SE HACE