Reconoce que Ferrari es aún el cuarto coche, pero más cerca de la cabeza
Fernando Alonso empezará el Gran Premio de Hungría desde la quinta posición, un clásico del asturiano durante los últimos años, pero mantiene vivas sus esperanzas de victoria. La sensible mejoría de Ferrari, un ritmo de carrera que acostumbra a ser veloz y constante, así como los factores de azar que pueden venir de la mano de las altísimas temperaturas previstas para la carrera de mañana sostienen el optimismo del bicampeón español, que ganó su primera carrera en este mismo escenario hace casi diez años.

Un vistazo a la parrilla de salida deja claro que Red Bull, Mercedes y Lotus están un paso por delante de los Ferrari, pero esto no logra desanimar a un Fernando Alonso que aspira a la victoria, pese a todo. El asturiano tiene claro que este Gran Premio es más difícil de interpretar que otros, y precisamente ahí basa sus esperanzas de triunfo en Hungaroring. Bueno, en eso y en su habitual esfuerzo de conducción: "Seguramente sería mejor ganar con un coche unas décimas más rápido que los otros que ganar haciendo la salida de tu vida y la carrera de tu vida. Ésa la hacemos de vez en cuando, hacemos el 110% cada carrera y a veces el 130%, pero no sé si mañana será un día de 110 ó 130", ha dicho con una expresión entre la ilusión y la resignación.

El bicampeón dijo el jueves que su objetivo para este Gran Premio pasaba por superar a Sebastian y recortarle puntos, una aspiración que mantiene intacta después de conocer la parrilla de salida. De hecho, considera que esta posibilidad es real: "Mucho. Creo que tenemos una opción. Si empezáramos octavos y él desde la Pole, no habría forma de llegar hasta él en la salida, y con una estrategia diferente podríamos hacerlo en el momento de parar en boxes. Él empieza segundo, nosotros quintos, así que la primera oportunidad estará en la primera curva", ha asegurado el español. "Tenemos que hacer una buena salida porque es una de las pocas oportunidades que tenemos de adelantar ya que en este circuito no hay demasiadas". Desde luego necesitará esa salida fulgurante, porque sucumbir ante Nico Rosberg, que sale inmediatamente por delante de él, podría significar sacrificar muchos segundos cuando el rendimiento de los neumáticos del Mercedes empiece a descender, como es habitual para las Flechas Plateadas cuando las temperaturas son altas.

"Vettel empieza segundo, nosotros quintos, así que la primera oportunidad estará en la primera curva"

De hecho, el factor estratégico será especialmente importante en este Gran Premio: "Tenemos la estrategia también, veremos cuántas paradas se hacen y en qué momento, porque no está claro. En otros Grandes Premios tenemos una idea más o menos clara después de las tandas del viernes, pero aquí no fueron muy precisas en ese sentido, y creo que tenemos todos los equipos, no sólo nosotros, dudas de cuántas paradas hay que hacer y en qué momento hacerlas". Lo cierto es que los Red Bull parecen inalcanzables si atendemos a los datos de las tres sesiones libres, pero Ferrari y Lotus mostraron rendimientos similares, y los cambios en la puesta a punto que hoy han maquinado en el box de la Scuderia se han demostrado positivos para el balance del coche, lo cual tendrá probablemente una repercusión en la durabilidad de las gomas y, en última instancia, incluso en la estrategia de paradas en boxes.

En este sentido, las altísimas temperaturas previstas pueden redondear la estrategia de algún equipo y arruinar la de otros, por no hablar de las posibilidades de problemas de fiabilidad, muy especialmente si el coche de seguridad hace acto de presencia en carrera: "La temperaturas también suben, hoy hemos visto 50 grados en la pista y mañana quizá hay 53 ó 54. La ultima vez que lo vimos fue en Bahréin 2005 y con Pirelli, en estos tres años, nunca los hemos sometido a estas temperaturas; mañana habrá que ser muy flexibles cuando salgamos, ir vuelta a vuelta y elegir el momento de las paradas. El resultado de la carrera será difícil de pronosticar hasta que no veamos cómo se desarrolla". De hecho, la frase más repetida de Fernando en su encuentro con la prensa ha sido "veremos cómo va la carrera".

El optimismo de Alonso no es baladí, y es que Ferrari ha progresado claramente respecto a los últimos Grandes Premios, en prestaciones y en consistencia. De hecho, la Scuderia se adaptó tan rápido como el que más a las especificaciones 2013 de los neumáticos Pirelli, y parece que el retorno a la estructura 2012 tampoco les ha perjudicado. El ovetense no tiene problemas en admitirlo: "Sí, este es un fin de semana muy positivo para nosotros. Estuvimos perdidos en Silverstone, sin duda, fuimos décimos en parrilla; en Nurburgring mejoramos, pero aún no estábamos contentos con el coche. Aquí lo estamos un poco más, especialmente por ser un circuito en el que nos preocupaba mucho no ser competitivos en absoluto. Hemos hecho mejoras en la puesta a punto y también aerodinámicas que han funcionado. Creo que es un fin de semana muy bueno por la motivación de que podemos tener un coche ganador poco después del verano", ha dicho el ferrarista con una sonrisa. "Es una pista que históricamente no ha sido muy buena para Ferrari. Estar un poco más cerca de la Pole hoy son buenas noticias. De nuevo en el Top 5: las ruedas han sido buenas, la preparación ha sido buena, el equipo ha hecho un buen trabajo para adaptar el circuito a estas características y mañana espero que podamos recuperar posiciones y rendir en carrera, que es cuando se reparten los puntos", ha apuntado con su habitual pero certera coletilla.

"Quinto hoy es un milagro"

Alonso tampoco tiene reproches por la calidad de su vuelta rápida, y ha puesto en valor su resultado respecto a otros rivales que considera mecánicamente superiores, concretamente Red Bull, Mercedes y Lotus: "La verdad es que la vuelta ha sido muy buena, quinto hoy es un milagro, prácticamente, porque no creo que hubiésemos estado en quinta posición con las características que tenemos ahora después del décimo de Silverstone y el octavo de Nürburgring. Volver aquí a la quinta posición es una excelente noticia, más que nada en un circuito lleno de curvas lentas, curvas largas, que es nuestro talón de Aquiles, por tracción y demás. Por lo tanto, estar quintos aquí es bastante mejor de lo que hubiésemos esperado, pero estamos detrás de los dos Mercedes, de Red Bull y de Lotus. Kimi no ha conseguido estar cómodo el fin de semana, pero han demostrado ser más rápidos que nosotros. Por lo tanto, estar quintos teniendo seis coches delante es una buena posición pero el resultado de hoy no puede esconder que tres equipos están por delante de nosotros. Cuando tienes el cuarto mejor coche, es un poco más difícil", ha terminado, con una pizca de retranca.

Por último, y ante las altísimas temperaturas que se esperan para mañana, sería lógico pensar que, además del KERS, los frenos, los motores y las transmisiones, también los pilotos podría estar al límite de sus capacidades físicas, pero Alonso descarta que esto tenga consecuencias en los tiempos de los pilotos menos preparados: "No creo, lo que puede dar son errores. En las primeras vueltas o en la crono no afecta para nada, pero en los últimos 40 ó 45 minutos de la carrera, no es que vayas a ir más despacio, pero igual pierdes en un momento la concentración y te sales un poco por la hierba o atajas en la chicane... ese tipo de errores por concentración, por agotamiento físico, que pierdes un pelín la concentración o la visión exacta de lo que estás haciendo", ha sentenciado Alonso, que no guarda una especial preocupación en este aspecto por su exhaustiva preparación física.
Por Cristóbal Rosaleny (@crosaleny) | Hungaroring