La consistencia en carrera será clave con las altísimas temperaturas previstas para mañana
Lewis Hamilton lo ha vuelto a hacer. Mañana saldrá primero en Hungría, uno de sus circuitos talismán en la que es su trigésima Pole en Fórmula 1, aunque le flanqueará Sebastian Vettel, verdadero favorito para este Gran Premio a los mandos de un Red Bull RB9 tan rápido como el Mercedes, pero sobre todo muy consistente en tandas largas, como las que mañana habrá que completar hasta las 70 vueltas de las que consta el último GP antes del parón veraniego. Romain Grosjean, tercero, mantiene alto el pabellón de Lotus, mientras que Fernando Alonso lidiará con su Ferrari desde la quinta posición en parrilla.

Ni el calor abrasador ni perderse los tests de Jóvenes Pilotos ha bastado para descabalgar a Lewis Hamilton y su Mercedes de la Pole Position del Gran Premio de Hungría. El británico saldrá primero por trigésima vez en su carrera y en cuarta ocasión en este revirado escenario que tantas alegrías le ha dado en su carrera. Sebastian Vettel lo observará con detenimiento desde el otro lado de la primera fila de parrilla, y con la confianza de quien tiene la mejor montura para la carrera. Esta mañana, el alemán ha completado más de 20 vueltas en tanda larga con tiempos tan buenos que asustan, por lo que el tricampeón mantiene su cartel de favorito para la carrera de mañana. De hecho, ha perdido la Pole por 38 milésimas de segundo y él mismo ha confesado que no ha sido tan agresivo como debería en el segundo sector, por lo que no sería de extrañar otra carrera 'energética'.

Romain Grosjean puede ser el otro 'tapado' de la jornada, ya que Lotus conserva especialmente bien los Pirelli y tan sólo dos décimas le han separado de la mejor prestación absoluta. El francés ya fue tercero aquí el año pasado y su E21 puede dar la campanada en el ámbito estratégico, auténtico baluarte de la escudería de Enstone. Por detrás tiene a Nico Rosberg, pero quizá le preocupe más el quinto puesto de Fernando Alonso, también muy hábil en ritmo de carrera como demostró en los Libres de ayer y más aún en las salidas. El asturiano empezará desde el lado limpio de la pista, una ventaja considerable en esta pista que apenas se usa durante el año más allá de la Fórmula 1, aunque la victoria parece lejana con un Vettel tan fuerte. Fernando lo expresa así: "Hay que adelantar a Vettel en la salida, después será difícil".

En realidad, la carrera pivotará sobre dos momentos 'calientes': la salida y el primer cambio de neumáticos. Si Hamilton mantiene el liderato y el rendimiento de los Pirelli montados en el Mercedes describe la habitual línea descendente, no sería de extrañar que se llegase a boxes por primera vez con la cabeza de carrera hecha un auténtico pelotón. Si Grosjean superase a Vettel desde su lugar en el lado limpio de la parrilla, quizá el de Lotus tome preponderancia cuando tenga pista libre y posibilidad de conservar sus gomas. Y, por último, si Alonso cuadra una salida agresiva y remonta dos puestos, Hungría podría incluso teñirse de rojo al final de las larguísimos 70 giros.

Por otro lado, el momento de la primera parada en boxes servirá como indicador claro de la degradación de los neumáticos y entonces se tejerá la estrategia de cada equipo. Será difícil hacerlo antes, porque las temperaturas de mañana prometen ser todavía más altas que las de hoy. Es más, mañana podríamos vivir el GP más tórrido desde Bahréin de y los equipos no tienen una información tan precisa sobre el esquema de carrera que finalmente llevarán a cabo. En el paddock se ha llegado a hablar de cuatro paradas, pero los equipos más cuidadosos con las gomas podrían aspirar a hacer dos en el mejor de los casos, mientras que tres cambios de gomas podría convertirse en la opción generalizada. El año pasado mandó la estrategia de dos detenciones, pero los compuestos de este año son más blandos y el calor tampoco fue el mismo.

Así pues, afrontamos un Gran Premio con mucha incertidumbre y al menos tres equipo en muy buenas condiciones. El peor de sus representantes, Mark Webber, que ha sufrido problemas eléctricos durante la sesión y ha acabado muy enfadado y sin tiempo en la Q3, circunstancia que le dará, al menos, la posibilidad de elegir el compuesto de neumáticos con el que empezará la carrera. Por su lado, Sergio Pérez ya ha elegido, y en sentido opuesto a sus rivales directos: el mexicano saldrá noveno y equipado con los Pirelli medios, por lo que intentará aprovechar el tráfico de los líderes que vuelvan a boxes para sustituir pronto sus agotados cauchos blandos y arañar algunas posiciones en una gran actuación del mexicano de McLaren merced a las nuevas gomas y a algunas novedades técnicas que han mantenido en el MP4-28 después de retirar una parte de ellas después de los Libres de ayer. Y eso que no ha sido una sesión fácil para Checo, porque sus mecánicos han trabajado a destajo hasta los últimos minutos de la Q1 para reparar el coche después de la salida de pista de la joven estrella en los últimos compases de los Libres 2. Button no ha sido tan diestro y mañana saldrá decimotercero.

Por delante de Pérez saldrá otra sorpresa, el Toro Rosso de Daniel Ricciardo. Es la séptima ocasión que el australiano coloca el coche patrocinado por Cepsa entre los elegidos de la Q3, y la cuarta consecutiva para el aspirante al asiento que liberará Mark Webber al final de la temporada en Red Bull.

Por detrás, Pastor Maldonado ha vuelto a superar a Bottas, mientras que Esteban Gutiérrez ha penalizado su falta de rodaje durante los Libres 3 para marcar sólo el decimoséptimo mejor tiempo. Peor aún le han ido las cosas a Paul di Resta, muy lento con el Force India por fallos en la puesta a punto. El escocés ha terminado siete puestos por detrás de su compañero Adrian Sutil, que por poco se cuela entre los diez primeros.
Por Cristóbal Rosaleny (@crosaleny) | Hungaroring