Los italianos deberían decidir a final de año si volverán a la mítica prueba francesa

En 1965 Ferrari logró su última victoria en Le Mans. Cincuenta años después, en 2015, Il Cavallino Rampante podría regresar a la mítica prueba francesa con un LMP1 fabricado en Maranello. Desde el medio alemán Auto Motor und Sport informan que la marca italiana "está seriamente considerando" su retorno a la carrera celebrada en La Sarthe para la edición de 2015.

La Scuderia Ferrari podría estar preparándose para alcanzar un nuevo proyecto que vería la luz en las pistas de 2015. Como avanza el medio alemán Auto Motor und Sport, en Maranello estarían pensando en regresar a Le Mans en 2015, año en el que se cumplirá cincuenta años de su última victoria en la mítica prueba de La Sarthe.

Presentes en la Fórmula 1 desde su nacimiento en 1950, los italianos han compaginado el Gran Circo con otras categorías de la competición automovilística aunque es en la F1 donde más triunfos han logrado a lo largo de la historia, No obstante, querer ampliar su palmarés de nueve victorias en Le Mans es un objetivo que podrían empezar a cumplir a partir de 2015, año en el que, según Auto Motor und Sport, un LMP1 creado en Maranello volvería a participar en la prueba francesa.

Desde el medio alemán informan que el proyecto tiene muchos números de seguir adelante y que Il Cavallino Rampante está "seriamente considerando" la posibilidad de regresar a Le Mans, decisión que deberían tomar a final de 2013.

Además, el retorno de los motores V6 Turbo a la Fórmula 1 la próxima temporada y la aceptación en Le Mans de competir con los futuros propulsores de 2014 y en adelante añade más interés en el proyecto de Ferrari. Hace un mes, el jefe de equipo de la Scuderia, Stefano Domenicali, afirmaba que los nuevos motores del Gran Circo permitirían trabajar en otros proyectos ajenos a la F1: "El nuevo motor Turbo que se introduce el próximo año permitiría algunos proyectos interesantes. De momento, no puedo decir más", señalaba entonces el italiano al diario La Stampa.
Por Cristina Díaz