El Gran Circo pasa controles antidopaje en cada Gran Premio

El que fuera responsable del consejo francés antidopaje, Marc Sanson, ha señalado que en la Fórmula 1 existe dopaje, aunque no el que se 'entiende' para mejorar el rendimiento físico. Sanson señala que durante muchos años, los pilotos han tomado tacrina para "recordar los circuitos con más facilidad", cuando éste medicamente lo deben tomar los enfermos de Alzheimer para mejorar el pensamiento y la memoria.

El deporte lucha contra el dopaje y, especialmente, contra aquellos deportistas que alteran su estado de forma física para aumentar su rendimiento y competitividad en la competición. Desafortunadamente para el deporte, son varios los casos de dopaje que surgen a lo largo del año y que manchan el espíritu deportivo e incluso los méritos de los que sí compiten 'limpios'.

La Fórmula 1 se ha mantenido al margen de los escándalos de dopaje y en cada Gran Premio son tres los pilotos elegidos al azar a los que se obliga pasar un control antidopaje. No obstante, el que fuera responsable del consejo francés antidopaje entre 2003 y 2005, Marc Sanson, ha señalado que en el Gran Circo también se usan sustancias que alteran el organismo y la mente.

Así, Sanson reconoce que durante muchos años, los pilotos han tomado tacrina, un fármaco que deben tomar los pacientes que padecen Alzheimer ya que se usa para mejorar el pensamiento y la memoria. No obstante, no es un medicamento para los que no sufren dicha enfermedad. "Durante muchos años los pilotos han usado tacrina, un producto que se usa en el tratamiento de enfermedades como el Alzheimer, para recordar los circuitos con más facilidad", señalaba el responsable del consejo francés antidopaje.

Tal 'revelación' la ha comentado Sanson después de que el Senado de Francia hiciera público un artículo sobre el dopaje en el deporte, especialmente en el mundo del ciclismo. De acuerdo con medios de comunicación italianos, el artículo del Senado también hacia referencia a otras competiciones, entre ellas, el golf.

Firme en su compromiso en la lucha contra el dopaje, en cada Gran Premio se realizan controles antidopaje a tres pilotos elegidos al azar. Así, ya en 2011 la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) distribuyó, entre los pilotos que participan en categorías bajo su organización, una carta en la que se recuerda los aspectos principales que deben conocer sobre la lucha contra el dopaje así como la denominada 'Lista Prohibida' que incluye las sustancias y métodos no permitidos en el deporte.

El caso más reciente de dopaje en la competición automovilística tiene a Tomas Enge como desafortunado protagonista. El checo, ex piloto probador de McLaren y Jordan, dio positivo en 2002 por cannabis cuando se coronó campeón de la F3000. Además, en mayo del año pasado, la FIA le penalizó con la prohibición de no competir después de que volviera a dar positivo en un control antidopaje, en esta ocasión cuando disputaba el Campeonato Mundial FIA GT1 en Navarra. Aunque Enge alegó que se trataba de un medicamento que ya había consultado con el órgano regulador, la Federación no dio marcha atrás en su decisión.
Por Cristina Díaz