Los equipos se han mostrado en desacuerdo con el cambio de dimensiones
La marca italiana parece tener decidido que sus neumáticos traseros no aumentarán de para el 2014, desmintiendo así las informaciones que apuntaban a un cambio de magnitudes para el año próximo. Además, diez de los once equipos de la parrilla se han mostrado contrarios a la opción del cambio, ya que cualquier modificación tendría un enorme impacto en la aerodinámica y la altura de la carrocería, además de alterar el trabajo en los avanzados diseños de los nuevos monoplazas.

Pirelli no incrementará ni mejorará sus neumáticos traseros para 2014, según ha revelado el periodista James Allen. Así se lo ha aclarado la marca italiana, ya que tras irse de vacaciones se supo que Pirelli había propuesto algunos cambios en las dimensiones de los neumáticos para el próximo año, como el hecho de aumentar el ancho de las ruedas traseras de 38 a 40 centímetros y un diámetro de 66 a 69 centímetros. No obstante, parece que las gomas no se modificarán finalmente ante la negativa de los equipos.

El incremento de tamaño que propuso Pirelli, habría ayudado a producir un neumático más fuerte y capaz de manejar cargas más altas, algo que necesita la marca tras los diferentes fallos de la primera mitad de la temporada.

Aún así, 10 de los 11 equipos de la actual parrilla están en contra del cambio ya que creen que los neumáticos deben ser fijos, porque cualquier alteración tendría un impacto masivo en la aerodinámica y en la altura de la carrocería de los monoplazas que ya se están diseñando para el próximo año.

Por otro lado, y debido a que hay un adelanto (la FIA deja más tiempo para probar los nuevos motores turbo híbridos) en la pretemporada de 2014, los equipos deben tener preparados sus coches en enero, y no en febrero como es habitual. Esto supone que el diseño debe estar hecho y firmado en septiembre, ya que se necesitan entre 2 y 3 meses para la construcción del chasis, por lo que cualquier cambio en los neumáticos estropearía los planes de casi todas las escuderías.
Por Gerard Bellera