El peculiar trazado de Monza medirá las fuerzas de los que luchan por el Título

Monza es conocido como el Templo de la Velocidad, y con razón. Aquí los Fórmula 1 han alcanzado en el pasado velocidades superiores a los 370km/h. Es una carrera especial por muchos motivo;, la pista, el ambiente, la historia... La de Monza es la carrera de casa para los 'tifosi'. Miles de aficionados se dan cita en esta pista con la ilusión de ver un monoplaza rojo en lo más alto del podio al finalizar la carrera. Sin embargo, Red Bull y Sebastian Vettel siguen un paso por delante de sus rivales y, aunque el trazado italiano teóricamente no les favorece, su gran regularidad durante este 2013 en todo tipo de circuitos y condiciones, les sitúan en todas las quinielas para estar delante en un Gran Premio clave para las aspiraciones de todos sus rivales.

Tras visitar el histórico Spa-Francorchamps, la siguiente cita de la Fórmula 1 será el no menos histórico Autodromo Nazionale di Monza. El circuito donde la velocidad cobra su máxima expresión con una sucesión de larguísimas rectas enlazadas con chicanes, que hacen que esta pista sea única.

Allí la carga aerodinámica pasa a ocupar un papel secundario y los apéndices aerodinámicos se reducen a la mínima expresión, haciendo que la velocidad pase a ser la característica más apreciada de un monoplaza. Esto puede poner a Red Bull contra las cuerdas ya que, teóricamente, aquí los genios de la aerodinámica como Adrian Newey pierden parte de su ventaja. Muestra de ello es que en Monza únicamente en una ocasión ha ganado un Red Bull aunque, visto lo visto, ¿por qué no puede Sebastian Vettel rematar prácticamente su cuarto Título en el circuito donde logró su primera victoria el 14 de septiembre de 2008 convirtiéndose en el más joven de la historia en lograrla?. En Monza, todo es posible.



MONZA: OPORTUNIDAD DE ORO PARA RECORTAR DISTANCIAS

Llegamos al Templo de la Velocidad con Vettel (197 puntos) encaminado a la conquista de un nuevo Campeonato Mundial. El piloto de Red Bull llega a Italia como líder destacado de la tabla clasificatoría tras su victoria en Bélgica, ya que cuenta con un gran colchón de 46 puntos de ventaja sobre Fernando Alonso (con 151 guarismos), su más inmediato rival. Tercero en la tabla es Lewis Hamilton (139 puntos), quien ha ganado una posición tras el abandono de Kimi Raikkonen (134 puntos) en Spa-Francorchamps.

El trazado italiano podría ser una gran oportunidad, quizás una de las más claras, para que los hombres de Ferrari, Mercedes y Lotus puedan plantarles cara a los Red Bull y estar por delante de ellos aunque el monoplaza de los austríacos no es precisamente lento como pudo comprobar 'in situ' Hamilton en Spa, donde Vettel le superó sin contemplaciones en el Radillón.

En lo referente al Campeonato de Constructores, Red Bull también domina la clasificación con 312 puntos, 77 puntos por encima de Mercedes (235 guarismos) y roza la barrera de los 100 de diferencia con Ferrari (218 puntos). Cuarto, lejos de estos tres equipos pero que pueden ser jueces del Mundial, está Lotus con 187. Por otro lado, la lucha por el quinto puesto entre McLaren y Force India copará parte del protagonismo en Monza. Ambos equipos están separados por apenas cuatro puntos y queda mucho camino por recorrer.



PUNTO DE INFLEXIÓN... O NO

Monza podría marcar un antes y un después en el campeonato, ya que la pista, a priori, puede favorecer a los Mercedes o Ferrari. Una victoria de Alonso o Hamilton podría devolverle la emoción a la lucha por el Titulo. Por otro lado, no se debe olvidar en la lucha a Kimi Raikkonen y a Lotus, quienes introducirán este fin de semana una gran evolución de su monoplaza que será, de funcionar, la base que usarán para el desarrollo del monoplaza del 2014.

Así, con ocho pruebas aún por disputarse -incluída la italiana- todo puede ocurrir como nos dijo Guillaume Rocquelin, ingeniero de pista de Vettel en una reciente entrevista: "Un campeonato se puede ganar aún cuando estas muy atrás a mitad de la temporada, como nos pasó a nosotros el año pasado, lo que significa que también se puede perder con un amplio margen. Sólo el esfuerzo continuo es lo que trae los resultados".

PIRELLI PASA A UN SEGUNDO PLANO

Pese a que siguen siendo vitales a la hora de designar a los hombres que triunfan en cada Gran Premio, los neumáticos Pirelli han dejado el protagonismo a los que realmente lo merecen: pilotos, monoplazas y equipo. Tras las evoluciones introducidas por la marca milanesa en sus neumáticos desde Hungría tras el desastre de Silverstone, los neumáticos han dejado de ser, en parte, una preocupación para los equipos.

El de Monza no es uno de los más exigentes de la temporada, pero las fuertes frenadas, las chicanes en las que los pilotos 'muerden' los altos pianos del trazado italiano, y la mítica Parabólica con más de 3,7G laterales pondrán a prueba los compuestos duro y medio elegidos por Pirelli, que repiten la elección de Spa-Francorchamps y la del propio GP de Italia hace un año.

Con estos compuestos, el año pasado los cinco primeros clasificados de la carrera utilizaron una estrategia de sólo una parada. Por lo que, una vez más, la estrategia a seguir por la mayoría de equipos será la de buscar una sola parada ya que se pierde bastante tiempo en este pit lane. Por contra, el sobrecalentamiento de las gomas y el blistering son los miedos de Paul Hembery para esta carrera si los pilotos no se controlan en las frenadas o la entrada en las chicanes, por lo que de forma indirecta, pueden jugar un papel importante en el desenlace de la prueba.

OTROS ASPECTOS CLAVE

La climatología parece que no será un problema para los equipos en Monza, ya que se rondarán temperaturas siempre cercanas a los 30 grados, por lo que en lo único que tendrán que centrarse es en exprimir sus gomas sin llegar a sobrecalentarlas como avisan en Pirelli. Por otro lado, el trazado italiano incorporará también dos zonas de DRS: La habitual en la larga recta de meta, con zona de activación antes de entrar en la Parabólica (última curva del trazado), mientras que la segunda se encuentra la curva Del Serraglio, una recta con algo de curva entre la segunda curva Di Lesmo y la Variante Ascari. Su punto de detección, estará precisamente entre las dos curvas Di Lesmo.
Por Santiago Niza y Andrés Méndez