Facilitarán aún más si cabe los adelantamientos
El DRS tomará un gran protagonismo en el trazado de Monza, donde la velocidad adquiere su máxima expresión. El alerón móvil llevará a los monoplazas a llegar a sus limitadores cuando intenten superar a un rival al que cogen su rebufo. Así, veremos a los pilotos utilizarlo en dos zonas del circuito: la recta de meta y la que sigue a las curvas di Lesmo, con zonas de detección independientes que abrirán el abanico de oportunidades para adelantar en carrera.


El Autodromo Nazionale di Monza volverá a contar con dos zonas de DRS como ya se vieron en 2012 y continúan así con la tónica de utilizar el alerón móvil en dos partes de, prácticamente, cada circuito del calendario (salvo Mónaco y Suzuka).

Como ocurriese el curso pasado, la primera zona en la que los pilotos podrán aprovechar la ventaja de este sistema será en la larguísima recta de meta, activándolo pocos metros después de cruzar la línea de meta y cuya zona de detección estará a la entrada de la mítica Parabólica (curva 14 y última del circuito).

Por otro lado, la segunda estará en la curva Di Serraglio, recta posterior a las dos curvas Di Lesmo y que tiene algo de curva en su zona media (de ahí su nombre). Su punto de detección estará entre las dos curvas Di Lesmo, justo antes de encarar la segunda (curva 7).
Por Andrés Méndez